Fundado en 1792, el Teatro La Fenice fue, en el siglo XIX, sede de numerosos estrenos absolutos de óperas de Rossini (Tancredi, Sigismondo, Semiramide), Bellini (I Capuleti e i Montecchi, Beatrice di Tenda), Donizetti (Belisario, Pia de’ Tolomei, Maria de Rudenz), Verdi (Ernani, Attila, Rigoletto, La traviata, Simon Boccanegra).
Con una capacidad de mil asientos, una acústica excelente (mejorada aún más tras la reciente reconstrucción a raíz del devastador incendio de 1996), una orquesta y un coro estables de 98 y 66 miembros respectivamente, un amplio público internacional que se suma al público local asiduo, La Fenice se erige aún hoy como centro de producción de primordial importancia, con más de cien representaciones de ópera al año, una importante temporada sinfónica a cargo de directores de calibre internacional (recordemos las frecuentes colaboraciones con Myung-Whun Chung, Riccardo Chailly, Jeffrey Tate, Vladimir Temirkanov, Dmitrij Kitajenko, los ciclos integrales de las sinfonías de Beethoven, Schumann, Brahms, Mahler y la atención al repertorio contemporáneo, en particular el veneciano, con Nono y Maderna), espectáculos de ballet y conciertos de música de cámara.